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Dejar de fumar con Champix y Zyntabac

DEJAR DE FUMAR

Fumadores o no, muchos habréis escuchado que la seguridad social financia un tratamiento para dejar de fumar. Por ello vamos a tratar de profundizar un poco en la noticia y aportar algo de información. Empezaremos por conocer los distintos tipos de terapias que existen dentro de la farmacia (no hablaremos de acupuntura ni hipnosis).

PRODUCTOS PARA DEJAR DE FUMAR

Desde hace ya varios años existen variedad de productos para dejar de fumar, actuando cada uno de forma diferente. Los nombraremos de menor a mayor “efectividad”:

CIGARRILLOS MENTOLADOS:

Son el producto mas inofensivo de todos y supone una pequeña ayuda a la hora de dejar el hábito de echarse un cigarro a la boca. Se tratan de cigarros de plástico que solamente contienen un cierto sabor a menta. Como ya podéis imaginar por sí solos NO nos van a quitar el “mono” que produce una baja de nicotina.

PARCHES, CHICLES Y SPRAY DE NICOTINA:

Son la terapia mas habitual para dejar de fumar. Bien en parches, chicles o spray, su función es la de aportar una cantidad determinada de nicotina para evitar así la necesidad “física” de nicotina; no hará que nos olvidemos del tabaco pero al menos nos facilitará esta tarea. Existen varias dosis en función de cuántos cigarros nos fumemos al día. Es muy importante elegir una dosis correcta y reducir el número de cigarros mientras usemos estos productos, de lo contrario podríamos estar introduciendo mas cantidad de nicotina en el organismo que la que aportan solamente los cigarros.

MEDICAMENTOS FINANCIADOS:

Comúnmente conocidos como CHAMPIX (VARENICLINA) y ZYNTABAC(BUPROPION), son los medicamentos que han pasado a estar financiados por el Sistema Nacional de Salud (bajo unos requisitos que describiremos mas adelante). Ante todo queremos dejar claro que, como medicamentos que son, deben ser siempre utilizados bajo prescripción médica. CHAMPIX Y ZYNTABAC tienen efectos secundarios e interacciones que deben ser revisadas por su médico y farmacéutico antes de comenzar el tratamiento.

EXPLICAMOS CHAMPIX Y ZYNTABAC:

Como no queremos entrar en tecnicismos ni en términos muy complejos, diremos que estos dos medicamentos alivian la ansiedad y el síndrome de abstinencia asociados a la deshabituación tabáquica. Champix además de ésto, también reduce los efectos de recompensa y refuerzo del tabaco (alivio al fumarse un cigarro).

Ambos son medicamentos válidos para dejar de fumar, por lo que será su médico el que valore si utilizar uno u otro bajo su propio criterio.

Una buena idea puede ser asociar los tratamientos con CHAMPIX y ZYNTABAC a los cigarrillos mentolados (en ningún caso deben llevar nicotina); de esta forma eliminaremos en gran medida la ansiedad de echarnos un cigarro a la boca y, llegado el caso, tendremos a mano una alternativa saludable.

REQUISITOS PARA LA FINANCIACIÓN:

Vamos a entrar ya en la parte que más interés está causando, la financiación de los tratamientos. Se debe cumplir al menos uno de los siguientes requisitos para acceder a la financiación del tratamiento:

  • Estar incluido e implicado en un programa de apoyo de deshabituación tabáquica que esté implementado en la comunidad autónoma.
  • Tener motivación expresa para dejar de fumar y que pueda constatarse con un intento de dejar de fumar en el último año.
  • Personas que fumen 10 o más cigarrillos al día y tengan, además, un alto nivel de dependencia calificado por el test de Fagerström mayor o igual a 7.

Para los interesados, se puede acceder al test de Fagerström AQUÍ.


Como veis debería ser relativamente sencillo entrar a través de uno de los 3 puntos citados anteriormente. Tanto el punto 1 como el punto 2 son fácilmente alcanzables; para alcanzar 7 puntos en el test de Fagerström debemos tener una gran dependencia tabáquica.

Y para terminar nos gustaría recordar que todos los tratamientos de deshabituación tabáquica son inútiles si no contamos con la convicción y fuerza de voluntad necesarias para dejar de fumar. En algunos casos será más difícil que en otros pero siempre debemos tener presente que la recompensa es grande si conseguimos nuestro objetivo. Como dice el refrán:

La salud no tiene precio, y el que la arriesga es un necio.

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